Espárrago de Navarra
El espárrago de Navarra está acogido a
Denominación Específica desde el año 1986, y a Indicación Geográfica
Protegida desde el año 2003.
Antecedentes
El espárrago de Navarra es una planta mediterránea. Su origen se sitúa
entre los ríos Tigris y Eúfrates. Egipcios y griegos ya lo consumían,
pero es en la época romana cuando tomó una gran popularidad. Fueron los
romanos quienes introdujeron su cultivo y consumo en la península
ibérica, pero con la caída del imperio romano su cultivo descendió
notablemente. Pasó a ser una planta medicinal durante muchos siglos,
siendo un cultivo muy minoritario. El nacimiento de la burguesía hizo
popularizar su consumo.
Hasta finales del XIX, el espárrago que se consumía era el verde, pero
en ese momento comenzó a imponerse su cultivo bajo tierra, lo que dio
lugar a la aparición de la variedad blanca.
Propiedades nutritivas
Las verduras en general son alimentos de bajo aporte energético, pero el
espárrago en particular es especialmente escaso en calorías.
Prácticamente no tiene grasas ni hidratos de carbono y, por el
contrario, presenta una cantidad de proteínas extrañamente elevada si
tenemos en cuenta que estamos hablando de una hortaliza. Además, su
aporte de fibra dietética es muy importante, y el de vitaminas y
minerales también.
Al hablar de las vitaminas del “Espárrago de Navarra”, hay que mencionar
la presencia de tiamina, riboflavina, niacina y sobre todo de
alfatocoferol. Esta sustancia, conocida también como vitamina E, es uno
de los antioxidantes naturales que podemos encontrar en los alimentos.
Juega un papel esencial en el desarrollo y mantenimiento del sistema
nervioso central, nervios periféricos y músculos de niños y adultos; y
en la actualidad se está estudiando su influencia sobre el perfil de
riesgo cardiovascular, así como sus acciones inhibitorias sobre el
crecimiento de las células de la leucemia. Aunque no tenemos un órgano
específicamente diseñado para almacenar la vitamina E, nos encontramos
con pequeños almacenes en el hígado y en el tejido adiposo, con la
ventaja añadida de que, cuando una persona adelgaza (pierde tejido
graso), la vitamina E almacenada en dicho tejido no se pierde.
Pero además, el espárrago tiene una sustancia activa muy característica:
la asparragina, sustancia volátil que potencia el efecto diurético del
espárrago ayudando en el caso de que se padezca retención de líquidos o
hipertensión asociada al sobrepeso.
En el lado negativo de la balanza, el espárrago contiene una
considerable cantidad de purinas que en el organismo se transforman en
ácido úrico. En caso de hiperuricemia, gota y litiasis renal por sales
de ácido úrico, su consumo deberá ser moderado.
Rollitos de salmón y espárragos
Ingredientes:
- 16 espárragos de Navarra
- 16 lonchas de salmón ahumado
- 1 mango maduro
- 1 cebolleta
- 1/2 pimiento rojo
- 1/2 pimiento amarillo
- 1 ramillete de cebollino picado
- 3 partes de aceite de oliva
- 1 parte de vinagre
- 1/2 parte de agua
- 1 pizca de sal
Preparación:
Para elaborar la vinagreta picamos
el mango, la cebolleta, el pimiento rojo, el pimiento amarillo y el
cebollino en brunoise fina. Por otro lado en un bol colocamos el aceite,
el vinagre, el agua y la sal y emulsionamos con la ayuda de una
varilla. Vertemos sobre la verdura y reservamos. Por otro lado
enrollamos los espárragos, que previamente habremos cocido, con las
láminas de salmón y acompañamos con la vinagreta.
Canapés de espárragos
Ingredientes:
6 rebanadas de pan de molde
6 puntas de espárragos blancos
6 puntas de espárragos verdes
100 g de mantequilla
2 cucharadas de perejil picadito
1 cucharada de zumo de limón
Preparación:
Pica el perejil muy menudo y mézclalo con la mitad de la mantequilla. A la otra mitad, échale unas gotas de limón y reserva.
Retira la corteza al pan de molde y pártelo en triángulos. Unta la mitad
con la mantequilla de perejil y el resto, con la de limón. Reserva la
que te sobre.
Pon en los triángulos de mantequilla verde las puntas de espárragos blancos y, en el resto, la de los verdes.
Antes de servir, y con ayuda de la manga pastelera, haz varias flores
con las mantequillas sobrantes y mételas en la nevera para que se
endurezcan. Luego,
ponlas sobre los canapés.